miércoles, marzo 05, 2008

Ikebana




Me llamó la atención el inicio del libro que leía Pilar, regalo de Ricardo.





"Cuando

Hace muchos años, mi profesor de ikebana en Japón me enseñó que el ikebana no consiste en lo que añades en un arreglo, sino en lo que quitas. Si el arreglo se simplifica, cada detalle del material puede apreciarse fácilmente, como la curva de la rama, la sutil degradación del color de una flor y el modo en que el capullo despliega sus pétalos. Son las variaciones de tamaño entre el mismo tipo de flor y la forma del tallo las que pueden decidir qué dirección toma la composición; todos estos elementos iluminan el diseño del artista de ikebana."

Ángela Sawano (Autora de un libro sobre este arte floral japonés)


Son las sutiles variaciones.


Buenos días de miércoles.

18 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Me gustó esa imágen, y la explicación.

Buenos días.

Besos.

-Pato- dijo...

Descubrir la belleza de lo simple.

Eso siempre me hacen pensar las ikebanas.

Leía tu post de ayer y pensaba que aquí el verano se está manifestando como allí tu invierno. Anoche tambien me despertó un viento parecido al tuyo.

Besos y que tengas un buen día.

mia dijo...

preciosa manera de

describir la belleza

en lo más simple...

nos queda tanto por

aprender del Ikebana

de la vida....

♥♥♥besos♥♥♥

Le Santi dijo...

Pah. Me parece que esto vale para cualquier arte.
Corro a sacar cosas de las cosas que he hecho. Pero el asunto es ¿Cuales?
Un amigo pintor decía: "Lo importante es saber cuando parar"

BL dijo...

Vino, primero, pura,
vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.
Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.
Llegó a ser una reina,
¡Qué iracunda de yel y sin sentido!
... Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.
Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.
Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda...
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!
Juan Ramón Jiménez

¿Qué es el arte? La moderna Estética, desembarazada de las sucesivas losas seculares que desde Aristóteles habían aprisionado al esteta, ha conseguido sintetizar en infinidad de manifestaciones artísticas, técnicas y corrientes la esencia de lo bello. Los cánones pueden cambiar, sucederse, alternarse y oponerse como si una eterna ley pendular los intercalara.
De todos modos, y sin pecar de innecesario prosaísmo...el pescado, a la plancha; la carne, a la parrilla; las setas, salteadas; las pieles, sin ungüentos; el agua, de manantial y la poesía, pura.

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo dijo...

"no consiste en lo que añades en un arreglo, sino en lo que quitas."
Me gusta esa forma de ver la vida.
buena colección
me gusta tu blog

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo dijo...

veo que te gusta la literatura y la poesia por eso me gustaria que te pasaras por mi blog y me comentaras algo
gracias anticipadamente

BL dijo...

En mi comentario anterior, María Jesús, en una jugarreta de la memoria, me desprendía del octavo verso del poema de Juan Ramón..."...fastuosa de tesoros." Un lapsus, lo siento. Para sufragarlo me gustaría recordar el magnífico retrato que de sí mismo nos legó Antonio Machado. También trata tangencialmente el tema de hoy. Para no cercenarlo, con humildad y reverencia, lo transcribo entero. Gracias por tu tiempo y degústalo en todos sus matices.
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,/y un huerto claro donde madura el limonero;/mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;/mi historia, algunos casos que recordar no quiero./Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido/—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,mas recibí la flecha que me asignó Cupido,/y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario./Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,/pero mi verso brota de manantial sereno;/y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,/soy, en el buen sentido de la palabra, bueno./Adoro la hermosura, y en la moderna estética /corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;/mas no amo los afeites de la actual cosmética,/ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar./Desdeño las romanzas de los tenores huecos/ y el coro de los grillos que cantan a la luna./A distinguir me paro las voces de los ecos,/y escucho solamente, entre las voces, una./¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera /mi verso, como deja el capitán su espada:/famosa por la mano viril que la blandiera,/no por el docto oficio del forjador preciada./Converso con el hombre que siempre va conmigo/—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;/mi soliloquio es plática con este buen amigo /que me enseñó el secreto de la filantropía./Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito./A mi trabajo acudo, con mi dinero pago /el traje que me cubre y la mansión que habito,/el pan que me alimenta y el lecho en donde yago./Y cuando llegue el día del último viaje,/y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,/me encontraréis a bordo ligero de equipaje,/casi desnudo, como los hijos de la mar.

eo dijo...

Y la palabra es extraña...ikebana.
Y es bonita... ikebana.
Y tiene música... ikebana.
Y suena a vida... ikebana.
Como tu blog. Gracias por descubrirnos cada día algo nuevo.
Eo

PIZARR dijo...

Hola Mediterraneo, me encanta esta entrada de hoy, parece que los elementos se confabulan para traerme estos días aromas japoneses.

Ayer leía sobre la ceremonia del té, que me atrapa y hoy tu hablas del arte floral.

Hace años hice un curso de Ikebana, verdaderamente es como dice Pato, la belleza de lo simple.

SALUDOS DESDE EL CANTABRICO.

Su dijo...

Guuuuuuuuuuauuuuuuuuuuuu! te las sabes todas, y a mi se me mueren todas, muacks

mia dijo...

Cierto que encierra mucho más de lo que de entrada puede llegar a parecer... mucho más

Resumes con dos de mis palabras favoritas... "sutileza" y "variación", si por separado ya son increíbles... juntas definitivamente sublimes :)

Codorniú dijo...

Quitar. Desprenderse. Eso es.
Si lo comprendes, enséñame el camino.
Besos, Pepe.

Pablo dijo...

lamento decirte que no salio tu comentario
puedes volver a ponerlo si quieres
gracias

Adrianófanes dijo...

La cultura oriental es riquísima en representaciones y sabiduría. Desde esta concepción del mundo que tenemos, no deja de sorprender cuánto de verdad hay en su forma de ver la vida. Un abrazo. Ya tomé nota de que éste es tu blog principal.

Tesa dijo...

Me encanta esa filosofía, trato de aplicarla en todas las facetas de la vida. Me gusta ir quitando capas y hacer de vez en cuando "limpiezas salvajes"

Desnudar mi existencia de lo superfluo.

Besos, María Jesús.